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Para el fin de semana del 2 y 3 de Febrero del 2006 la gente del Club de Autos Clásicos de la Patagonia (CACP), con sede en Comodoro Rivadavia y bajo el comando de Gastón Carletti, invitó al CASCLAB a un encuentro consistente en una carrera de regularidad (PPI) y un concurso de elegancia, a realizarse en Esquel como adhesión a los 100 años de la fundación de dicha ciudad. En el CASCLAB la idea gustó, pero a la hora de la partida solo dos binomios pudimos ir: Macnie-Hortis y Viegener-Moos.- O sea: Mara y Cobra.- Poquitos pero buenos autos.
Mac recién allí me dio los buenos días – no habíamos parado - y se acordó de algunos parientes femenimos, porque parece que vinimos “echando pu…” . Yo no me había dado cuenta… Para compensar a mi amigo “contracturado” pague la ronda de cafés.- Nos distendimos durante 40 minutos. Calificación: 3 bandurrias. Nuevamente a la ruta a un ritmo levemente menor, diez millas menos. Todo perfecto. Llegamos a las 12,00 al Hotel Tehuelche, todo conforme a cronología pergeñada por el General Rommel. Es al “cuete”, soy un alemán obsesivo. Luego de instalarnos en el Hotel salimos corriendo a comer. (Hotel 3 bandurrias). Encontramos una parrilla-restaurant muy sencilla “La Barra”, excelente en calidad y muy barata. Podríamos decir que de presentación era 2 bandurrias, la comida 4 bandurrias y el precio 5 bandurrias. Muy económica. Con la pancita llena nos dirigimos a buscar nuestras máquinas y a la línea de largada, que estaba establecida en al estación de servicio Shell de Avda. Alvear.- Teóricamente se largaba a las 14,00 Hs.y llegamos a las 13,55 Hs.… Justito! Allí nos recibió Gastón Carletti, que paso a ser un ser de carne y hueso, dado que hasta allí nuestro conocimiento era escrito y oral. Nos presento a un montón de gente y nos dieron una cálida bienvenida. Estaba Jorge Brenni, que corriera una vez la Carrera del Helado y que vive en Esquel. Nos inscribimos y nos dieron las hojas de ruta y calcos con el numero: Mara el 45 y el Cobra el 44 (El 22 ya tenia dueño!). Mac hasta se encontró con un consocio de CADEAA. Chico el mundo!. Se largó a las 15,00 Hs. o sea una hora después de la anunciada – no solo nosotros nos atrasamos, vieron? – con intervalos de 1 minuto. Largaron 24 autos en total. Había de todo y en todo estado, desde muy bien restaurado (Una Mercury 40 muy linda, o el Alpine de Gastón Carletti, por ej.) y conservado (Un Ford Falcon del Abuelo o el 404 de Jorge Brenni) hasta proyectos de restauración que de algún modo arrancaban… Vean las fotos y podrán ver la variedad: Para todos los gustos. El criterio de ellos es uno solo: El auto o camioneta solo tiene que tener más de 20 años. Aun no aplican reglas FIVA ni de originalidad. Con el tiempo tienen idea de ir logrando esto. Largamos casi últimos y les regalamos a los presentes la ya tradicional “arada” Cobra. Yo no lo vi, pero me dicen que hubo un fotógrafo que salió espantado ante la visión de un vehículo rugiente y viboreante, cuya dirección final le pareció rumbo a su persona. Como Jorge Mancini al principio. Ahora Jorge ya ni mosquea… Mac estaba “fusilado” – el viaje fue largo y agotador – así que largo simbólicamente y puso proa al Hotel. Los brazos de Morfeo lo esperaban. Nosotros armados con 4 cronómetros (3 del Club de 60 memorias) comenzamos muy bien la carrera. El primer control sabíamos que lo hicimos muy bien. Estábamos entusiasmados. Pero de golpe se terminó el asfalto y pareció el ripio! Y esto??? Miramos la hoja de ruta y vimos que decía que eso era “ripio bueno” y que después empeoraba, se “poceaba” y hasta había partes que ponía que había que “ir despacio”… Eso con una Ford o Mercury de 25 cms. de despeje! Sin dudarlo y previo comernos algunas piedras, dimos vuelta. Abandono para el Cobra. No era el auto para esta prueba. Tampoco lo era el Mara o el Porsche 911 si hubiera ido. Era para la Celica, el Dodge 1500, el Falcon, ese tipo de autos, que también nucleamos. Fuimos a Trevelin y dimos un par de vueltas sacando algunas fotos. Y luego al Hotel a descansar y bañarse. Todo el día sopló mucho viento y volaba tierra en cantidad. Literalmente la masticábamos… Como el primer auto debía tardar 3 Hs. 26 minutos sabíamos que debíamos estar en la llegada a eso de las 18,50 Hs. Así lo hicimos y llegamos como si hubiéramos corrido! Más de uno ni se enteró que habíamos abandonado: “Figuretti” a full. Allí se produjo una exposición de los autos de la carrera en un lindo césped. Mucha gente. Con Mac armamos un “corralito” para proteger a nuestros autos de los que “miran con las manos” (Infinidad…) los que combinados con la tierra que ostentaban los autos, generaban una mezcla explosiva.- Igual se rayaron bastante y el próximo fin de semana será de lavado, pulida y lustre (Algún voluntario para ayudar?). Si puedo decir, sin dudar, que los autos del CASCLAB fueron muy admirados. Simultáneamente y en un galpón anexo se producía una competencia de autos “Tunning” y tipo “TC Urbano” que denominaron “100 sobre ruedas”.- Música a la re chapa (Electrónica, cumbia villera, rock, todo a la vez!), neones, aerógrafo y todas esas cosas que a nosotros “viejitos tradicionalistas”, mucho no nos gustan. Pero la pasión por los fierros es común y los chicos que organizaban la exposición fueron muy amables.- Hasta nos invitaron a sumar nuestros autos – CASCLAB - a su exposición, lo que declinamos amablemente.- Entramos y vimos lo que había. Lo que más nos gustó fue una Nissan 350 Z nuevita que allí se exponía. Lindo para ir al super y algo mas! Lo que nadie nos dijo era que esa noche había un “Bikini Open” y nos lo perdimos!!! Charlamos mucho con los amigos de Comodoro; algunos de Esquel; turistas; gente que conocía a Mac (Es mas conocido que la ruda macho), etc, etc. Pasaron las horas volando. Ínterin Gastón Carletti tenía cada vez más cara de preocupado: Las autoridades de Esquel le habían prometido un regalo por cada auto que largaba y un asado para la cena de premiación. Y cuando llego la hora de la verdad sucedió lo previsible: Palabra de político, no le cumplieron. Con la mejor buena onda - y como estas cosas también nos han pasado - se buscó un plan B. Dos socios de CACP buscaron alternativas y se logro “cerrar” una parilla.- Había que pagar la cena – nada grave comparado con el costo de ir hasta allí - pero al menos estábamos todos juntos.- Esa era la idea y era lo mas importante. A las 22,00 nos juntamos allí y pasamos un rato muy cordial y divertido. Al final se paso a los premios.- Le dieron una plaqueta conmemorativa a Jorge Brenni, otra a Jorge Casado, que hace las hojas de ruta, los tiempos, etc. o sea organiza todo, “ad honorem”. Hasta se paga los viajes y hoteles. Imaginen el esfuerzo del hombre: De Comodoro Rivadavia se fue a Esquel, organizó todo, hizo hoja de ruta, volvió a su casa y luego se vino a la carrera, todo de su bolsillo y sin pedir nada a cambio. Hace 12 carreras que hace esto: Merecida! Al CASCLAB – muy generosamente - también le dieron una plaqueta por su participación en el evento y una linda gorra para cada piloto (No se cuanto me va a durar la mía, porque Alicia ya le echo el ojo…). Aprovecho estas líneas para volver a agradecer el gesto: No era necesario! Luego se hizo la entrega de premios y ganaron los nietos, con el Ford Falcon del Abuelo: Emotivo! Nos despedimos de nuestros nuevos amigos a altas horas de la madrugada prometiéndonos un reencuentro. Al día siguiente salimos tranquilos rumbo a Bariloche. Paramos primero en el Museo de Leleque así Phyllis y Mac lo conocían. Les encantó. Regresamos a la ruta y paramos a almorzar en “Pirque”, en El Hoyo. Excelente. Nuevamente se saco 5 bandurrias. Precio: 4 bandurrias. Charlamos bastante con de los dueños y terminamos de almorzar a las 17 horas… Pusimos proa a El Bolsón, lugar donde ricos helados de “Moni” (5 bandurrias) nos calmaron la sed. Vueltos a nuestros autos discurrimos sin novedad el camino a Bariloche, adonde arribamos aproximadamente a las 19 horas.
Síntesis: Pasamos un momento de sincera amistad con Phyllis y Mac, dos personas sensacionales.- Creo que, al igual que Orlando Bongiardino, me voy a postular como “sobrino” de Mac. La gente de Comodoro Rivadavia y Esquel se mostraron macanudos y abiertos.- Creemos que han nacido nuevos y fuertes vínculos entre los patagónicos amantes de los “buenos” autos. Un fin de semana memorable!
Autor: Ione Viegener |