El sábado 25 de marzo de 2006,
64 tripulaciones hicieron por lo menos unos 230 Kms para llegar hasta Piedra
del Aguila, equidistante de las cabeceras (Cipoletti, San Martín de los Andes
y Bariloche). Otros vinieron de mucho más lejos. Entre ellos una delegación
del Club de Autos Antiguos de Chile, filial Osorno y un auto del Museo
Moncopulli, una delegación del Club de Autos Clasicos de la Patagonia, de
Comodoro Rivadavia, otros de Bahía Blanca, y de otras localidades que los
patagónicos consideramos cercanas.
Hubo desde autos antiguos como un Oldsmobile 1927 (que se ganó una Mención de
Honor por ser el más antiguo que participó en todas las competencias) hasta
Sport modernos como el poderoso Biscayne Cobra.
El pueblo y las autoridades de Piedra del Águila nos recibieron con los brazos
abiertos y, no sabemos como hicieron, pero arreglaron que no estuviera
presente el famosísimo viento que siempre sopla ahí. Ello permitió que los
autos mas pequeños pudieran quedar estacionados simplemente con el freno de
mano, sin necesidad de llenarlos de piedras para que no salieran volando.
Bromas aparte, el tiempo excelente fue el marco que acompañó una jornada muy
divertida.
El Padre Aldo daba su bendición a los participantes, controlaba que el tiempo
siguiera excelente y aportaba su buen humor.
Un piquete demoró más de 1 hora a los autos que venían del Norte, lo que
demoró los saludos de los Clubes auspiciantes y del Intendente. La demora
obligó a la suspensión de 2 pruebas, pero igual la actividad fue continua.
Enseguida se empezó el almuerzo-agasajo de Piedra del Águila y las pruebas. La
Muni aportó ricos sandwiches de pernil y Bodegas del Añelo sus excelentes
vinos.
Las primeras pruebas fueron la de Habilidad y Gymkhana. Esta última con pocos
anotados, por desconocimiento de que se trataba. Pero muchísimos autos se
prendieron cuando vieron actuar a los primeros participantes.
La familia cronometrista de los Mancini (Jorge, Wilma, Juli y Nico) hizo un
extraordinario trabajo con precisión y buena onda (como siempre) abarajando
con maestría la imprevista cantidad de inscriptos en las pruebas.
Mientras tanto, la buenísima Bariloche Original Jazz Band nos deleitaba con
música de la época de los autos más antiguos. Y el pueblo de Piedra del Águila
votaba elegiendo al auto que más le gustaba. Al terminar esas pruebas,
realizadas en el centro del pueblo, se hizo un sorteo entre los votantes y los
8 que ganaron eligieron que auto querían para dar una vuelta.
Aclaremos que todo el transporte de banda, cronometristas y filmación (Aldo
Perlini-Merker) fue contribución -una vez más- de MovilRentACar de Bariloche.
(Entren al sito www.movilrentacar.com
y van a darse cuenta a quien pertenece esta empresa. No se preocupen, tienen
autos más cómodos, aunque no tan ganadores :-)
De ahí nos dirigimos al Perilago, la "Joya de Piedra". Una nueva y hermosa
zona balnearia hecha sobre un brazo que formó el embalse de Pichi Picun. Ese
corto tramo fue la ruta de la prueba de Regularidad.
Llegados allá seguimos con el jazz, empezamos con el café, te, tortas y
masitas y, en un extremo de la zona, una divertísima prueba de Picada con
largada Le Mans y llegada detenida en sólo 100 metros.
Luego de los cómputos fue la entrega de premios y los sorteos entre los
participantes de las contribuciones de los sponsors: pasajes de Via Bariloche,
estadías de Homecheck.com y vinos de la Bodega del Añelo.
Muchos nos quedamos a pasar la noche, otros -valientes- volvieron a sus casas.
La pasamos muy bien!